La difícil vida de un equipo frigorífico de ultramar y la solución alternativa

22nd octubre 2018

La vida de un contenedor frigorífico es realmente dura. Es cierto que viajan por todo el mundo transportando todo tipo de cargas sensibles a la temperatura. Y también lo es que se han diseñado para resultar resistentes y robustos y para entregar su carga en perfectas condiciones, independientemente de lo largo y arduo que resulte el viaje.

Puede parecer glamuroso, pero si ahondamos en este asunto, pronto descubriremos una historia marcada por la adversidad. Al menos, esta es la conclusión que extraemos al leer las causas principales de las reclamaciones relacionadas con los contenedores.

A bordo

Las evidencias muestran una desgarradora historia respaldada por la larga lista de circunstancias a las que se ve sometido un contenedor, que van desde la condensación interna y la contaminación hasta ser lanzado al mar.

Aun así, muchos de estos problemas se producen porque los equipos frigoríficos más antiguos no cuentan con las últimas innovaciones y tecnologías, como el sistema avanzado de gestión del aire fresco de Thermo King (AFAM, Advanced Fresh Air Management), diseñado para mantener un entorno de transporte óptimoindependientemente de las condiciones.

Perdidos en el mar: Las cifras

Según una reciente encuesta realizada por el World Shipping Council, el Consejo Mundial del Transporte Marítimo, se han perdido en el mar 1.390 contenedores al año de media durante los últimos tres años. Estas cifras son posteriores al naufragio del portacontenedores MOL Comfort en el Océano Índico en 2014, que perdió los 4.293 contenedores que transportaba (y que, por tanto, distorsiona la cifra de ese año).

Pero esto debería estudiarse en contexto: Se estima que en un día normal alrededor de seis millones de contenedores se encuentran en tránsito en barcos, camiones y trenes, lo cual suma un total de 200 millones de viajes combinados al año.

De ahí la importancia de controlar lo que se puede controlar (como utilizar el sistema MAGNUM PLUS® de Thermo King, que permite a los transportistas comprender cuánta energía está utilizando el equipo frigorífico) y de mostrar proactividad a la hora de solucionar los posibles problemas.

Seguimiento

Llegar a puerto siempre produce un suspiro de alivio. Pero incluso en ese momento, el contenedor debe superar otros obstáculos, incluidas las inspecciones en las aduanas, los daños durante la descarga, la sobrestadía (un coste que graban las empresas de transporte marítimo de línea regular cuando los contenedores permanecen en el puerto más tiempo del acordado) y los contenedores extraviados.

Este último punto —no saber dónde se encuentra un contenedor específico— ahora puede solucionarse con facilidad con las últimas tecnologías de supervisión remota, como el módem RMM+ de Thermo King, que ofrece un sistema de posicionamiento por GPRS para reducir cualquier tipo de pérdida de carga.

La creciente reputación del ferrocarril

Pero ¿qué más se puede hacer para que la vida de un duradero equipo frigorífico resulte más fácil?

Pues bien, el transporte marítimo es, por supuesto, solo uno de los modos de transporte posibles. En lo que respecta a las alternativas, una elección cada vez más popular es el ferrocarril, y es aquí donde las nuevas tecnologías, las nuevas capacidades y una sólida inversión en infraestructuras otorgan a los transportistas una oferta renovada.

Ahora, las tecnologías de gestión de la refrigeración se encuentran mejor equipadas para afrontar los problemas específicos del transporte por ferrocarril, lo que se traduce en soluciones que permiten que el mismo contendor frigorífico transporte cargas sensibles a la temperatura por mar, ferrocarril y carretera.

Las inversiones en infraestructuras en las redes ferroviarias están creciendo a un ritmo continuo; solo Europa va a invertir 37.000 millones de euros, mientras que la iniciativa “One Belt, One Road” (Nueva ruta de la seda) de China prevé realizar una inversión de 900.000 millones de dólares.

Consideración de todas las posibilidades

Cada modo de transporte tiene sus pros y sus contras. Pero, con los prolongados plazos de entrega y la introducción de los riesgos indicados anteriormente para la vía marítima, cada vez se pide con más frecuencia a los responsables de transporte que consideren otras alternativas (especialmente el ferrocarril) a la hora de identificar su ruta ideal.