30th abril 2026
Ahorro de combustible: reducción del coste del uso de equipos frigoríficos
Combustible
Gestión de la flota
Nunca antes había sido tan importante maximizar el rendimiento del combustible con el fin de mantener los niveles de beneficio de su empresa.
En comparación con el propio vehículo, actualmente un equipo frigorífico diésel no consume una gran cantidad de combustible. Aun así, con el paso del tiempo, estos costes de combustible se acumulan y pueden reducir la rentabilidad general.
Por ejemplo, un equipo frigorífico para remolque que esté en funcionamiento durante 2000 horas al año durante 7 años puede consumir más de 35 000 litros (7700 galones) de combustible. Por tanto, una reducción del 10 % en el consumo de combustible puede marcar una importante diferencia en sus costes operativos generales.
Por supuesto, la pregunta es: ¿cómo se puede reducir el consumo de combustible? No hay una única respuesta definitiva, pero a continuación le ofrecemos algunas sugerencias para reducir el consumo de combustible.
¿Está eligiendo el equipo adecuado?
A la hora de escoger el equipo frigorífico, le sugerimos que priorice los siguientes aspectos:
- Seleccione un equipo que se adapte a la función precisa para la que se va a utilizar. Puede que sea necesario que las especificaciones generales se adapten a numerosos requisitos del cliente, pero tenga presente que tanto un equipo con unas especificaciones insuficientes como uno en el que estas sean excesivas pueden conllevar un despilfarro de combustible.
- Seleccione un equipo frigorífico con una eficiencia demostrada con respecto al consumo de combustible. Con la gran cantidad de opciones disponibles en el mercado, pida a su concesionario que le indique qué tecnología (en función de la utilización prevista) le proporcionará la máxima energía a partir del combustible quemado. Póngase en contacto con su concesionario local de Thermo King y pídale que utilice nuestra calculadora de ahorro de combustible para determinar cuánto combustible podría ahorrar si actualiza su equipo.
- Dé preferencia a un compartimento aislado con un valor K bajo. Esto está relacionado con la capacidad del conducción del calor del material: cuanto menor sea el valor, menor será la pérdida de calor y menor será también el combustible necesario para mantener la estabilidad de la temperatura.
- Elija un equipo de color claro. Puede parecer irrelevante, pero está demostrado que una carrocería de color blanco o metalizado ofrece una clara ventaja a la hora de minimizar la acumulación de calor en comparación con una alternativa más colorida.
¿Tiene en cuenta la carga adecuada?
La carga es otro punto que afecta directamente al rendimiento del combustible de la flota. En este sentido, las recomendaciones se refieren tanto a buenas prácticas de carga como a un consumo eficiente de combustible, pero en última instancia se trata de reducir la «carga de trabajo» a la que se ve sometido el sistema de refrigeración:
- Maximice la circulación de aire y minimice la resistencia: cargue los vehículos de forma que no se bloquee el caudal de aire alrededor de la carga y utilice sus límites de altura máxima como guía para los operarios.
- Minimice la carga calorífica en todas las unidades: cargue todos los productos enfriados previamente al punto de consigna requerido (o, si procede, por debajo de este).
- Conserve el aire frío dentro del compartimento de carga: reduzca la frecuencia y el tiempo de apertura de las puertas y trate de impedir que entre aire exterior para que el sistema necesite menos energía para mantener la temperatura.
¿Conoce los conceptos sobre eficiencia operativa?
Todo esto nos conduce al día a día operativo y a las recomendaciones sobre buenas prácticas para no malgastar combustible «sobre el terreno». De nuevo, los siguientes consejos están pensados para ayudarle a mantener una temperatura estable en cualquier tipo de vehículo y para que los controles de la refrigeración funcionen sin contratiempos:
- Instale cortinas en las puertas siempre que sea posible: le ayudarán a conservar el aire frío en el espacio de carga y a impedir que entre aire ambiente.
- Utilice interruptores de puerta para apagar la unidad automáticamente cuando se abran las puertas: resulta fundamental para evitar un funcionamiento innecesario de la unidad.
- Utilice un área de carga sellada y con control de temperatura: esto ayuda a minimizar la acumulación de calor de los productos durante su traslado hacia y desde el vehículo.
- Seleccione el punto de consigna y el modo de funcionamiento de la unidad adecuados: parada/arranque para congelados, modulación de temperatura para productos frescos, etc., con el fin de optimizar la eficiencia de la unidad.
¿Toma precauciones fuera de la carretera?
El último aspecto está relacionado con la forma en que cuida y mantiene el equipo de control de temperatura mientras no se utiliza, para mantenerlo en perfecto estado:
- Siga las recomendaciones del fabricante con respecto al mantenimiento y compruebe periódicamente el rendimiento de la unidad y el valor K del compartimento.
- Repare los daños de la carrocería lo antes posible y asegúrese de que las juntas de las puertas de la carrocería (una fuente habitual de acumulación de calor) son uno de los elementos de mantenimiento prioritario.
- Tenga en cuenta dónde estaciona los vehículos cuando no se utilizan y, siempre que sea posible, apárquelos en un lugar protegido de la luz solar directa para reducir al mínimo la acumulación de calor.
- Maximice la utilización del vehículo y evite las cargas parciales que suponen un funcionamiento innecesario de la unidad.
- Ofrezca a los conductores una formación exhaustiva sobre conducción eficiente y asegúrese de que dicha formación sigue los procedimientos de funcionamiento estándar establecidos en su empresa.
Maximice las oportunidades
Las recomendaciones anteriores constituyen una serie de prácticas recomendadas que, si se siguen, pueden ayudar directa e indirectamente a ahorrar combustible. Si las adopta, garantiza que está haciendo todo lo posible para conseguir ahorros de costes cuantificables.
